Láser fraccionado no ablativo

Renueva la piel desde dentro, sin cirugías y con menos tiempo de baja.

En Navona Wellness Clinic trabajamos con láser fraccionado no ablativo para mejorar textura, poros, cicatrices y signos de envejecimiento respetando la superficie de la piel. Un tratamiento eficaz, controlado y diseñado para quienes quieren resultados visibles con una recuperación más rápida.

Beneficios del láser fraccionado no ablativo

El láser fraccionado no ablativo es un tratamiento médico-estético que trabaja en las capas internas de la piel sin eliminar la capa superficial.

Emite microcolumnas de energía térmica que estimulan la producción de colágeno y elastina, mejoran la calidad de la piel y favorecen su renovación de forma progresiva.

A diferencia de los láseres ablativos, no “pela” la piel. Eso se traduce en:

  • Menos tiempo de recuperación.

  • Menos riesgo de complicaciones.

  • Un aspecto más natural durante el proceso de regeneración.

Contraindicaciones y seguridad

El láser fraccionado no ablativo es un tratamiento médico que debe realizarse siempre por profesionales cualificados y con equipos homologados. 


No suele recomendarse en los siguientes casos:

Embarazo o lactancia, salvo criterio médico. – Infecciones activas en la zona (herpes, dermatitis, etc.) – Enfermedades cutáneas no controladas. – Tratamientos con ciertos medicamentos fotosensibilizantes (por ejemplo, algunos retinoides orales). – Piel recién bronceada o con quemadura solar.


En la consulta revisamos tu historial médico y adaptamos el tratamiento para priorizar siempre tu seguridad.

¿Qué trata este tratamiento?

  • Arrugas finas y líneas de expresión.

  • Pérdida de firmeza y tono apagado.

  • Cicatrices de acné y otras cicatrices superficiales.

  • Poros dilatados y textura irregular.

  • Manchas leves y tono desigual.

  • Piel dañada por el sol (fotoenvejecimiento leve–moderado).

Procedimiento

Valoración y preparación: Se analiza tu piel, tu historial y tus objetivos. Si el tratamiento es adecuado, se limpia la zona y, si es necesario, se aplica crema anestésica para mayor confort.

Aplicación del láser: El equipo médico realiza pasadas controladas de láser fraccionado no ablativo sobre la piel. La sensación suele ser de pequeños pinchazos o calor tolerable.

Después de la sesión y recuperación: En las primeras horas puede aparecer enrojecimiento y ligera inflamación, similar a una “quemadura solar suave”. En los días siguientes la piel puede verse algo más seca, y de forma progresiva mejora la textura, la luminosidad y el aspecto de las zonas tratadas.